Tenemos por costumbre quejarnos de las cosas que damos por sentadas. Es el caso del proceder de los caseros (aquellas personas que nos rentan una vivienda) cuando tenemos algún problema relacionado con ella.
He sido la primera que ha padecido su mal hacer y su dejadez a la hora de solucionar trámites o reparar imperfectos. Normalmente he tenido que esperar días o incluso semanas e insistir para que todo volviera a buen cauce.
Al llegar a Alemania y alquilar una vivienda esperaba que su buen hacer en la producción se reflejara también en este punto. Pero no es así, ni mucho menos.
Y es que aquí tienen una forma de pensar muy distinta a la que tenemos en España: Cuando una persona te alquila su casa se desentiende prácticamente de todo. Sólo en casos muy 'graves' se le puede 'molestar' para que se ocupe del asunto.
Es decir, que si por ejemplo la calefacción deja de funcionar en pleno invierno se le puede avisar para que encargue a alguien que lo repare. Caso contrario ocurre si aparecen, por ejemplo humedades o si el grifo no funciona del todo bien... En estos casos más vale ser un 'manitas' o convertirse en uno rápido, ya que es el inquilino el que tiene que hacerse cargo. Y si no sabe o no puede, el coste porque lo haga un tercero no será pequeño.
Y no sólo eso. Si en la comunidad deciden hacer mejoras: poner un ascensor, arreglar la escalera o poner un timbre nuevo... El casero pagará la mayor parte pero no toda. El inquilino, de nuevo, tiene que pringar, como si fuera su propia casa, sin serlo en absoluto.
Ahora entiendo porqué los alemanes se sorprendían cuando avisaba a mi casero para que reparara todo y se hiciera cargo de los gastos. Tarde pero seguro. Esta es una de las pocas cosas en las que, a mi parecer, vamos por delante. Esperemos no perderla con tanta reforma...
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jueves, 29 de marzo de 2012
lunes, 26 de marzo de 2012
Los chinos de allí son los turcos de aquí
En realidad, no hay nada parecido a los chinos (entendida esta palabra en toda su extensión y no sólo como la denominación del origen de ciertas personas).A base de tesón y paciencia hemos podido ver cómo en los últimos años los chinos se han hecho con una gran parte de los negocios en España.
Aún recuerdo como hace unos quince años nos parecía de lo más exótico el restaurante de comida china que abrían cerca de nuestra casa.
Quien más, quien menos, todos pasamos alguna vez por aquel lugar para saber qué nos traín desde el lejano oriente. Nada hacía presiagiar lo que ocurriría años más tarde. Ahora lo raro es encontrarse una ciudad (y si me apuras, un pueblo) sin un establicimiento regentado por chinos.
Y es que su amplia variedad, su bajo coste y sus horarios casi ilimitados hacen la competencia casi imposible para el resto.
Aquí en Munich no están tan asentados (al menos de momento. Las leyes alemanas han sido más inteligentes y precavidas en este sentido).
Su pseudosustituto son los turcos. Ellos son los que tienen tiendas de alimentación de lo más variado y con horarios algo más flexibles que el resto.
Aún recuerdo como hace unos quince años nos parecía de lo más exótico el restaurante de comida china que abrían cerca de nuestra casa.
Quien más, quien menos, todos pasamos alguna vez por aquel lugar para saber qué nos traín desde el lejano oriente. Nada hacía presiagiar lo que ocurriría años más tarde. Ahora lo raro es encontrarse una ciudad (y si me apuras, un pueblo) sin un establicimiento regentado por chinos.
Y es que su amplia variedad, su bajo coste y sus horarios casi ilimitados hacen la competencia casi imposible para el resto.
Aquí en Munich no están tan asentados (al menos de momento. Las leyes alemanas han sido más inteligentes y precavidas en este sentido).
Su pseudosustituto son los turcos. Ellos son los que tienen tiendas de alimentación de lo más variado y con horarios algo más flexibles que el resto.
miércoles, 7 de marzo de 2012
Los niños siguen siendo niños
Alemania es un país moderno. Su alta tecnología se lo permite. Además, es un país que marcha bien. Pese a encontrarnos todos en una difícil recesión, el país germano ha sabido salir a flote y mantener su economía y sus puestos de trabajo.
Sabiendo que los más pequeños son su futuro no los descuidan en lo más mínimo. Da gusto encontrarse con ellos por las calles, los parques, los jardínes... Hay excepciones, como en cualquier otro sitio pero, por lo general, son de lo más educados.
Además, disfrutan de estos valiosos años, no sólo formándose sino exprimiendo al máximo su tiempo y disfrutando al aire libre, incluso en los días más fríos. Y puedo dar fe de que los hay.
Los padres les animan a salir a jugar o, directamente, les acompañan a hacerlo. Eso es algo que me resultaba de lo más cotidiando cuando era pequeña y algo que ahora me cuesta encontrar por Madrid. Y por lo que me han contado pasa más o menos lo mismo en el resto de España.
Ahora en lugar de salir a jugar a la calle, al parque, ir corriendo a los columpios... Se pelean por estar más tiempo frente a la pantalla del ordenador, la televisión y la consola.
Está claro que con ese presente no podemos esperar un gran futuro. El equilibrio entre ambos creo que resulta lo más beneficioso para todos.
Sabiendo que los más pequeños son su futuro no los descuidan en lo más mínimo. Da gusto encontrarse con ellos por las calles, los parques, los jardínes... Hay excepciones, como en cualquier otro sitio pero, por lo general, son de lo más educados.
Además, disfrutan de estos valiosos años, no sólo formándose sino exprimiendo al máximo su tiempo y disfrutando al aire libre, incluso en los días más fríos. Y puedo dar fe de que los hay.
Los padres les animan a salir a jugar o, directamente, les acompañan a hacerlo. Eso es algo que me resultaba de lo más cotidiando cuando era pequeña y algo que ahora me cuesta encontrar por Madrid. Y por lo que me han contado pasa más o menos lo mismo en el resto de España.
Ahora en lugar de salir a jugar a la calle, al parque, ir corriendo a los columpios... Se pelean por estar más tiempo frente a la pantalla del ordenador, la televisión y la consola.
Está claro que con ese presente no podemos esperar un gran futuro. El equilibrio entre ambos creo que resulta lo más beneficioso para todos.
martes, 6 de marzo de 2012
Ciudad precavida vale por dos...
Me gusta. Me gusta y mucho poder pasear por las anchas calles de Munich, donde se mantiene el respeto por cada uno de los sujetos que intervienen en la acción. Da igual que seas viandante, que conduzcas una biclicleta o un camión. Cada cual sabe donde empiezan y acaban sus límites. Y los respeta.
Los que vamos andando nos aseguramos de no obstaculizar las vías que han de utilizar los otros y lo mismo ocurre con quienes van sobre ruedas. Existe un carril-bici que recorre casi toda la ciudad para el que quiera hacer uso de este medio de transporte.
Siendo uno de los países que más vehículos producen no podían faltar tampoco las carreteras bien preparadas y asfaltadas. Pero ahí no queda eso. Han pensado (y eso se nota) en que los vehículos necesitan su espacio, tanto cuando están en movimiento como cuando están aparacados. Por eso la mayoría de las casas cuenta con aparcamientos para sus inquilinos (exteriores o interiores), lo que despeja las calles.
Además, si se tiene que hacer una descargar importante en casa se puede hace sin problemas aparcando siempre en la misma puerta. Sí, sí, en la puerta. Está todo pensando para que los coches puedan estacionar (por un periodo límitado claro) y hacer la descarga.
Aquí no existen los dichosos pivotes que impiden por toda España que los vehículos se suban a la acera. Claro que cuando lo hacen molestan a los viandantes pero... ¿no se han parado a pensar el por qué lo hacen? ¿Puede que sea por falta de aparcamientos? ¿Por una falta de previsión y de organización? ¿Porque el afán racaudatorio con las multas va más allá del bienestar del ciudadano?
Todos sabemos las respuestas.
He visto innumerables veces aceras tan estrechas por las que apenas pasa una persona, que ha de bajarse a la misma carretera cuando se cruza con otra. Pivotes que han tenido que ser reparados (con los costes que conlleva) cuando una persona no ha podido maniobrar por su ubicación. Multas innecesarias para personas que sólo cumplen con su trabajo (como el transporte de mercancias, Correos...) por no tener donde dejar su vehículo. Mudanzas que se hacen aún más pesadas por no poder aparacar cerca de la nueva casa...
Y sí, está bien que hayan hecho zonas por las que se puede pasear, como el centro de Madrid, pero no pueden olvidarse de aquellos que no van a pie (no sólo por el gusto de ir en su propio coche, que también, pues recaudan mucho dinero con estos impuestos, sino tampoco del resto)... Spain is different pero... no siempre para bien.
Los que vamos andando nos aseguramos de no obstaculizar las vías que han de utilizar los otros y lo mismo ocurre con quienes van sobre ruedas. Existe un carril-bici que recorre casi toda la ciudad para el que quiera hacer uso de este medio de transporte.
Siendo uno de los países que más vehículos producen no podían faltar tampoco las carreteras bien preparadas y asfaltadas. Pero ahí no queda eso. Han pensado (y eso se nota) en que los vehículos necesitan su espacio, tanto cuando están en movimiento como cuando están aparacados. Por eso la mayoría de las casas cuenta con aparcamientos para sus inquilinos (exteriores o interiores), lo que despeja las calles.
Además, si se tiene que hacer una descargar importante en casa se puede hace sin problemas aparcando siempre en la misma puerta. Sí, sí, en la puerta. Está todo pensando para que los coches puedan estacionar (por un periodo límitado claro) y hacer la descarga.
Aquí no existen los dichosos pivotes que impiden por toda España que los vehículos se suban a la acera. Claro que cuando lo hacen molestan a los viandantes pero... ¿no se han parado a pensar el por qué lo hacen? ¿Puede que sea por falta de aparcamientos? ¿Por una falta de previsión y de organización? ¿Porque el afán racaudatorio con las multas va más allá del bienestar del ciudadano?
Todos sabemos las respuestas.
He visto innumerables veces aceras tan estrechas por las que apenas pasa una persona, que ha de bajarse a la misma carretera cuando se cruza con otra. Pivotes que han tenido que ser reparados (con los costes que conlleva) cuando una persona no ha podido maniobrar por su ubicación. Multas innecesarias para personas que sólo cumplen con su trabajo (como el transporte de mercancias, Correos...) por no tener donde dejar su vehículo. Mudanzas que se hacen aún más pesadas por no poder aparacar cerca de la nueva casa...
Y sí, está bien que hayan hecho zonas por las que se puede pasear, como el centro de Madrid, pero no pueden olvidarse de aquellos que no van a pie (no sólo por el gusto de ir en su propio coche, que también, pues recaudan mucho dinero con estos impuestos, sino tampoco del resto)... Spain is different pero... no siempre para bien.
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miércoles, 29 de febrero de 2012
Productos 'Made in Spain'
En España producimos pocas cosas, por no decir nada (y así nos va). Pero todavía mantenemos ciertos productos alimenticios de lo más demandados fuera y dentro de nuestras fronteras.
Me ha resultado más que curioso ir a diferentes supermercados locales y toparme con productos españoles. Lo cierto es que al hacer la compra en España con lo que suelo encontrarme es con esos mismos productos traídos de cualquier otro rincón del planeta.
Así que estando por München puedo comprar a cinco minutos de mi casa todo lo necesario para hacer una ensalada con productos de nuestra tierra, pero si trato de hacer lo mismo en España me los venden de fuera...
No acabo de entender mucho esa lógica: producimos poco y lo que producimos lo exportamos teniendo que importar después esos mismos productos... Se me viene a la cabeza una frase de la gran Mafalda: "Paren el Mundo que me quiero bajar"
Me ha resultado más que curioso ir a diferentes supermercados locales y toparme con productos españoles. Lo cierto es que al hacer la compra en España con lo que suelo encontrarme es con esos mismos productos traídos de cualquier otro rincón del planeta.
Así que estando por München puedo comprar a cinco minutos de mi casa todo lo necesario para hacer una ensalada con productos de nuestra tierra, pero si trato de hacer lo mismo en España me los venden de fuera...
No acabo de entender mucho esa lógica: producimos poco y lo que producimos lo exportamos teniendo que importar después esos mismos productos... Se me viene a la cabeza una frase de la gran Mafalda: "Paren el Mundo que me quiero bajar"
lunes, 20 de febrero de 2012
Wir lieben Muenchen
Y no es para menos!
Cuando uno viaja al extranjero tiene el extraño proceder de intervenir cuando escucha su lengua materna. Es algo así como sentirse en casa por un momento, calentito y a salvo. De repente puedes expresarte a tus anchas sin balbuceos. Las palabras fluyen solas. Y no sólo te acercas a esa (o esas) personas extrañas sino que se crea un ambiente ideal para contarse todo tipo de cosas desde el minuto uno.
Cuando uno interviene en una conversación y habla con alguien como si le conociera de toda la vida, se sincera. La verdad es que ya he escuchado por aquí a unos cuantos españoles (algo que siempre alegra, para qué nos vamos a engañar)
Hoy mismo, en la escuela de idiomas se nos ha acercado un chico de Cádiz llegado hace tan sólo tres días a tierras germanas. Enseguida le hemos incluído en la charla y no ha podido faltar el tema estrella: la crisis en España.
La falta de trabajo, el empobrecimiento y unas expectativas más que negras han hecho que muchos optemos por un cambio de aires. Nuestro nuevo 'amigo' se ha mostrado de lo más triste por la situación, casi como si fuera una derrota personal. Todos nos hemos quedado pensando....
Tanto los españoles como los italianos que estábamos reunidos coincidiamos en dos cosas: nuestros países son muy bellos pero no se puede vivir en ellos. Así que sí, acabas 'amando' este lugar porque como lo fuera América, parece la tierra de las oportunidades.
En realidad, no es nada del otro mundo. Dan ayudas a quienes lo necesitan, hay trabajo, si has estudiado puedes encontrar un trabajo cualificado... Cosas normales, con salarios normales, casas normales... Repito lo de 'normales' porque desde fuera nos parece un lujo que puedan comprar una casa, que tengan trabajo o que se les page por dicho trabajo pero... no lo es. Estamos entrando en un círculo tan vicioso y oscuro que apenas vemos las cosas con claridad.
Años quedan para que la situación empiece a normalizarse en España. Serán tiempos duros. La llevamos en nuestro corazón pero nos alegramos de que fuera nos acojan de esta manera.
Cuando uno viaja al extranjero tiene el extraño proceder de intervenir cuando escucha su lengua materna. Es algo así como sentirse en casa por un momento, calentito y a salvo. De repente puedes expresarte a tus anchas sin balbuceos. Las palabras fluyen solas. Y no sólo te acercas a esa (o esas) personas extrañas sino que se crea un ambiente ideal para contarse todo tipo de cosas desde el minuto uno.
Cuando uno interviene en una conversación y habla con alguien como si le conociera de toda la vida, se sincera. La verdad es que ya he escuchado por aquí a unos cuantos españoles (algo que siempre alegra, para qué nos vamos a engañar)
Hoy mismo, en la escuela de idiomas se nos ha acercado un chico de Cádiz llegado hace tan sólo tres días a tierras germanas. Enseguida le hemos incluído en la charla y no ha podido faltar el tema estrella: la crisis en España.
La falta de trabajo, el empobrecimiento y unas expectativas más que negras han hecho que muchos optemos por un cambio de aires. Nuestro nuevo 'amigo' se ha mostrado de lo más triste por la situación, casi como si fuera una derrota personal. Todos nos hemos quedado pensando....
Tanto los españoles como los italianos que estábamos reunidos coincidiamos en dos cosas: nuestros países son muy bellos pero no se puede vivir en ellos. Así que sí, acabas 'amando' este lugar porque como lo fuera América, parece la tierra de las oportunidades.
En realidad, no es nada del otro mundo. Dan ayudas a quienes lo necesitan, hay trabajo, si has estudiado puedes encontrar un trabajo cualificado... Cosas normales, con salarios normales, casas normales... Repito lo de 'normales' porque desde fuera nos parece un lujo que puedan comprar una casa, que tengan trabajo o que se les page por dicho trabajo pero... no lo es. Estamos entrando en un círculo tan vicioso y oscuro que apenas vemos las cosas con claridad.
Años quedan para que la situación empiece a normalizarse en España. Serán tiempos duros. La llevamos en nuestro corazón pero nos alegramos de que fuera nos acojan de esta manera.
martes, 3 de enero de 2012
Instalarse en Munich
Antes de plantearme la opción de venirme a vivir a Munich hubo que encontrar casa. Algo que visto por alguien que ha residido toda su vida en la capital hispana no debe representar mucha complicación. Primer error. No se debe comparar. Muchas veces nada tiene que ver la idea que uno se crea con la realidad.
En la tercera ciudad más poblada de Alemania cuesta, y mucho, encontrar una casa medio decente por un precio razonable (los que venimos de España ya sabemos de alquileres altos). En Munich se suma el hecho de que mucha gente quiere vivir aquí. De manera que te puedes dar con un canto en los dientes si encuentras algo disponible.
Ya con casa (aún sin amueblar, pero con un techo sobre la cabeza) toca ponerse a estudiar alemán. Sí, en tierras bávaras y sin tener idea del idioma germánico. Me he propuesto no contactar con españoles todavía para no caer en la tentación de no estudiar alemán. Es una buena oportunidad para hacerlo.
Las primeras semanas seguiré un curso online que parece que está bastante bien (http://www.aulafacil.com/Aleman1/CursoAleman/CursoAleman.htm) Una vez acabado recibiré clases. Me comentaron que es mejor empezar así para no malgastar el dinero en lo más básico. Los cursos no suelen ser baratos por aquí, así que he decidido hacer caso... Continuará.
En la tercera ciudad más poblada de Alemania cuesta, y mucho, encontrar una casa medio decente por un precio razonable (los que venimos de España ya sabemos de alquileres altos). En Munich se suma el hecho de que mucha gente quiere vivir aquí. De manera que te puedes dar con un canto en los dientes si encuentras algo disponible.
Ya con casa (aún sin amueblar, pero con un techo sobre la cabeza) toca ponerse a estudiar alemán. Sí, en tierras bávaras y sin tener idea del idioma germánico. Me he propuesto no contactar con españoles todavía para no caer en la tentación de no estudiar alemán. Es una buena oportunidad para hacerlo.
Las primeras semanas seguiré un curso online que parece que está bastante bien (http://www.aulafacil.com/Aleman1/CursoAleman/CursoAleman.htm) Una vez acabado recibiré clases. Me comentaron que es mejor empezar así para no malgastar el dinero en lo más básico. Los cursos no suelen ser baratos por aquí, así que he decidido hacer caso... Continuará.
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